Saturday, April 12, 2014

OFICIO


Los dioses de los dioses han cruzado los brazos, se han tendido sobre la arena: consumación de la fe, ciclo difuso de apariencias deshilvanadas.  Labor de ciervo, dados que codifican el desasosiego sintáctico: solo es posible la luz que emana del relámpago: cada sesgo debe ser explorado minuciosamente. Infierno o claridad, el vástago es la hoja, un eco sublime se derrama, toma la forma de la vasija dejada a la intemperie.  Ser el eco o hacerlo, permanecer con las manos atadas, desarticular una imposible sintaxis en busca de la síntesis: sacerdote que narra los colores inflamados de la memoria.

CANTO



Repetir el canto, alejarse de los caminos: debajo de un árbol, percibir ciertas geografías. El mapa del tiempo, no un calendario: la infancia de un pez que tuvo un gato blanco que perdió los ojos en su primera batalla contra el mal. Un verso nació de aquella travesía: descubridor que fue descubierto, ungido por las aguas de un río de rocas. Alejarse de sí mismo fue el primer capítulo: hubo una danza en sus manos y la dejó caer y cayó junto a ella y fueron los dos polvo en las ventanas, esa capa fina que es apenas perceptible. Repetir el canto en la bruma, repetirlo eternamente, ser fugaz como su armonía. Armar nuevos mapas: ser los ojos del gato de la infancia.

Ernesto G.

LOS DISCÍPULOS

Los discípulos bendecidos por la maldición de la forja: vienen de lejos a cavar. Débiles cuerpos, bocas hambrientas: han ejercido su derecho de ausentarse de la vida: algo los llama: un lenguaje insistente, trazos de una imagen incompleta, círculos concéntricos, algebra, códigos, raras armonías de la persistencia. Extraña manera la suya de cavar en las rocas: un canto ciego los acompaña.

ABRIL


Es abril, es abril en el tiempo, es abril en el espacio: el hombre regresa, es lúcido su verbo, la carne  su sintaxis definitoria: amar los cuerpos, amarlos sobre las olas una tarde cualquiera, amarlos y bendecirlos, ser sangre de su sangre, penetrarlos hasta decir: he tocado la luz.

Tuesday, April 8, 2014

IMPRECISIONES


Porque del peculiar caso vamos huyendo, como perdidos en busca de algo que hubo de ser nuestro (una mínima sílaba pudiera describirlo, afirmar todas sus posibles hipótesis, aunar sus inmensos regocijos), porque de este modo y no de aquel (indefinible visión de las cosas) vamos edificando acertijos para llegar desde cero hasta el horizonte original: allí donde es preciso poner todo a resguardo de las lluvias incesantes, de la arena racional, del filo insistente de las coronas. Porque así van pasando los días, entre imprecisas demarcaciones (un imagen insuperable: versos adheridos a su fuego), entre diluidos raciocinios (pasa un tren a toda velocidad, ya no hay estaciones ni tiempo, sólo una prisa descomunal), entre canciones laudatorias (voces que le cantan en la tarde a la luz que hubo en la mañana). Una palabra es fuga y es demonio: sin sílabas su canto es nulo, sonidos muertos, cadencias parapléjicas.

Ernesto G.

Sunday, April 6, 2014

LOS NAVEGANTES

En la noche alta, un verso simple juega
a moldar silencios en un precipicio de luz.
Un barco sobrio navega en el mar del tiempo.
Viajan los navegantes dormidos en la tormenta.
Así es el canto breve de las sombras,
así es su melodía distante, su eco impreciso.
Marchan los navegantes en el sueño,
sangran cada noche que duermen,
disparan sus armas contra sí mismos.
En la noche alta, el sueño es un naipe,
muecas de un hechizo olvidado,
alucinaciones quemadas por las sombras:
los navegantes caen rendidos ante el follaje,
el mar los convida a ser eternos testigos
de la danza mágica de la bruma.

Ernesto G.
6 de baril de 2014


Monday, March 24, 2014

CANCIÓN

CANCIÓN

Con las manos abiertas, escribo una canción 
y después sangro.
¿Has visto cómo se mancha la nieve?
¿Has visto la espuma de la ola?
¿Has visto cómo me despido sin decir adios?
Con las manos vacías, descifro estas notas.
¿Sabes tú dónde dejar el alma a buen recaudo?
¿Sabes tú dónde ocultar las notas sin versos?
Con las manos abiertas, escribo una canción sin coros,
quédese usted en ese silencio,
yo iré poco a poco escribiendo pausas,
consumiendo cada soplo,
seré un triste ejemplo de cómo se deber ser feliz.

Ernesto G.
24 de marzo de 2014

EL TIEMPO

Adora el tiempo.
Vístete con todas las prisas que de él emanen.
Él es tu dueño.
Camina despacio. Sé un eco apenas de tu sombra.
Has visto la geometría de las horas.
Has descubierto la luz de las figuras.
Eres el sol donde habita cada luna.
Viajas en las páginas olvidadas, los borradores borrados.
Escuchas el ruido de los metales.
Un tren te transporta sin equipaje hacia el sitio donde
absorbes los versos que se han disipado en las sombras.
Sé discreto en tu caída.
Nadie debe escuchar tu llanto. Nadie ha de beber esas lágrimas.
Con un cuchillo vas abriendo los sobres: las cartas no dicen nada.
Son apenas el aliento de lo no escrito.
¿Puedes vivir sin esas falsos teoremas?
¿Puedes ser el eco impreciso que es apenas perceptible?

¿Puedes volar en mil pedazos y aún adorar esas sombras?